domingo, 30 de septiembre de 2012

XXVI Domingo del Tiempo Ordinario

Textos de Benedicto XVI referidos al XXVI Domigo del Tiempo Ordinario:

"Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré". Estas palabras de Jesús, escritas a grandes trazos sobre la puerta de vuestra catedral de Brno, las dirige él ahora a cada uno de nosotros y añade: "Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso en vuestra vida" (Mt 11, 28-29). ¿Podemos permanecer indiferentes a su amor? Aquí, como en otros lugares, en los siglos pasados muchos sufrieron por mantenerse fieles al Evangelio y no perdieron la esperanza; muchos se sacrificaron para devolver dignidad al hombre y libertad a los pueblos, encontrando en la adhesión generosa a Cristo la fuerza para construir una nueva humanidad. Y también en la sociedad actual, donde muchas formas de pobreza nacen del aislamiento, de no ser amados, del rechazo de Dios y de una originaria y trágica cerrazón del hombre que piensa que puede bastarse a sí mismo, o que es sólo un hecho insignificante y pasajero; en este mundo nuestro que está alienado "cuando se entrega a proyectos exclusivamente humanos" (cf. Caritas in veritate, 53), sólo Cristo puede ser nuestra esperanza cierta. Este es el anuncio que los cristianos estamos llamados a difundir cada día con nuestro testimonio". 


Ángelus
            Homilías

                  0 comentarios:

                  Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...